
KPOT Korean BBQ & Hot Pot
| Categoría | Gerardo | Diana |
|---|---|---|
| ambiente | 9 | 9 |
| servicio | 4.5 | 4.5 |
| comida | 8 | 8 |
| precio | 9 | 9 |
Ambiente 9, comida 8 y precio 9: $120.30 para dos con propina por un buffet libre en un salón de neones, con las costillas como lo mejor del día. Pero el servicio se queda en 4,5, porque buena parte de lo que pedimos en la tablet no llegó, y aquí la comida te la cocinas tú. Como experiencia la recomendamos; para el cheat day, no la aprobamos.
Una salida en grupo o en familia para probar algo distinto: se cocina en la mesa, se suda y hay risa todo el rato. Si nunca has probado comida coreana, aquí la carne se hace a tu gusto.
Esta vez pagamos por ir a un restaurante y terminamos cocinando nosotros. KPOT es una cadena de parrilla coreana y hot pot, y fuimos al local de West Flagler un domingo por la tarde. Era nuestra primera vez en KPOT, y la primera vez que la serie se metía en comida asiática.
Llegamos y había lista de espera, así que nos tocó esperar mesa con un mojito y una cerveza, como siempre. El local es una cosa seria: luces de neón por todas partes, un aire futurista y ositos por todos lados. El oso es la mascota de la cadena, y cada restaurante tiene el suyo, con otros colores y otra ropa. Dicen que en algunos locales el oso se pasea entre las mesas.
La idea es esta: en el centro de la mesa hay una parrilla, y delante de cada uno, un hornillo con el caldo que elijas para el hot pot. Todo se pide en una tablet, sin límite, y al fondo hay además una línea de buffet con platos preparados, fruta, postres y helados. En la carta hay muchas cosas que no sabíamos qué eran, así que fuimos adivinando. Para los latinos que desconfían de la comida asiática porque creen que viene cruda, este es el sitio: la carne se hace como a ti te guste, y si algo no te convence, pides otra cosa.
Lo primero que llegó fue el ramen y unas mazorcas, que se ponen antes porque tardan más en hacerse. Diana se quedó con el hot pot; Gerardo se fue directo a la carne. En la mesa hay una guía con los minutos que lleva cada corte según el término que quieras. Mientras se hacía todo, Diana asaltó el buffet: camarones empanizados, dumplings y rollitos para ir picando. Los camarones, buenos.
Las primeras en salir de la parrilla fueron unas costillas finitas, marinadas, y ahí se acabó la discusión. Muy bien sazonadas, lo mejor del día. Tan buenas que pedimos cinco más en la tablet. Y aquí empezó el problema: llegaron dos. Pedimos otra vez y llegó una llena y otra que no se podía llamar costilla. Las cinco del principio se perdieron por el camino. Después supimos que la carne la traen de dos en dos, pidas lo que pidas.
El personal, eso sí, estuvo pendiente toda la tarde: nos cambiaban la plancha y le echaban aceite para que no se nos pegara nada. Y hace calor. Con la parrilla y el caldo delante, parece que estás en un sauna. Diana se tuvo que recoger el pelo, y dice que ni en el gimnasio ha sudado tanto.
De cerveza probamos dos japonesas. La Sapporo es suavecita, muy parecida a la Mayabe o la Cacique de Cuba: no es una cerveza rica, tampoco es desagradable, es normal. Después vino una Kirin Ichiban. Para cerrar, helado y unas panetelitas del buffet.
El ticket: $93.98 de consumo, $7.52 de impuestos, $101.50. Con la propina del 20%, $120.30 para dos, con parrilla, hot pot, buffet y dos cervezas. Para todo lo que comimos, un precio razonable.
Las notas. Ambiente 9: el sitio está muy bien montado y es temático de verdad. Servicio 4,5, y ahí hay que abrir un paréntesis, porque no es un restaurante como los que estamos acostumbrados: la gente del local fue muy atenta, pero cosas que pedimos por la tablet no llegaron. Comida 8, porque hay muchísima variedad y lo que comas depende de lo que pidas. Y precio 9: es un precio razonable para un buffet.
En la escala nos quedamos en cheat. Comimos sobre todo carne y cosas hervidas, y los dulces del buffet son pocos. Si quieres llevarlo a mórbido, puedes.
No aprobado para cheat day. Pero la experiencia sí la recomendamos: es algo diferente, se come mucho, se suda muchísimo y, si vas en familia, te vas a reír todo el rato.
Lo que repetiríamos y lo que no
Repetimos
- Las costillas de res marinadas
- Los camarones empanizados del buffet
No repetimos
- La Sapporo, si buscas una cerveza con personalidad
- Pedir cinco costillas de golpe en la tablet: llegan de dos en dos, si llegan
Preguntas rápidas
¿Cuánto costó la cuenta?
$93.98 de consumo más $7.52 de impuestos: $101.50. Con la propina del 20%, $120.30 para dos personas. El mojito y la primera cerveza, de antes de sentarnos, no van en esa cuenta.
¿Cuánto cuesta el buffet?
En la carta de la mesa, la cena salía a $33.99 por adulto y el almuerzo de lunes a viernes hasta las 4, a $22.99. Parrilla y hot pot juntos son $5 más por persona: nosotros pagamos $38.99 cada uno. Su web ya pone la cena en $34.99.
¿La propina viene incluida?
No. El ticket sugiere 18, 20 y 22%, calculadas sobre el precio antes de impuestos. Dejamos el 20%.
¿Cómo se pide la comida?
Todo se pide en una tablet que hay en la mesa, sin límite. La carne llega de dos en dos: pedimos cinco costillas y hubo que volver a pedirlas.
¿Hay que saber cocinar?
No mucho. En la mesa hay una guía con los minutos que lleva cada corte, y el personal va cambiando la plancha y echándole aceite para que no se pegue.
¿Está aprobado para cheat day?
No. Pero la experiencia sí la recomendamos: es distinta, se come mucho y se pasa bien.
El episodio completo
19:56We paid to COOK our own FOOD | K-POT KOREAN BBQ | CHEAT DAY.